¿Jueces responsables?

Supongo que ya sabrá usted que el Consejo General del Poder Judicial ha contratado con cargo a los presupuestos generales un seguro para hacer frente a las multas, fianzas y responsabilidades civiles de los jueces por un importe de 450.000 euros. Desde que saltó la noticia a la prensa no han faltado las críticas, pero lo cierto es que casi todas se centran en la procedencia (pública) del dinero. Sin embargo, ese dato es casi lo de menos.

Al fin y al cabo, es como wholesale mlb jerseys si se hubiera subido el sueldo a los jueces por el montante de la prima. Vale, quizá subirles el sueldo en este momento, cuando a todos los funcionarios se lo están bajando, no Caixa? sea lo más adecuado, y pero lo cierto es que el importe del que estamos hablando, al menos per capita, es casi insignificante. No, el problema no está ahí.

Un seguro de responsabilidad civil cumple cheap mlb jerseys varias funciones. En primer lugar, resarcir al profesional el perjuicio originado en su patrimonio como consecuencia de la obligación de indemnizar los daños causados por una actuación negligente que le sea imputable. Aquí el interés a defender es el del propio asegurado, en nuestro caso los jueces. En segundo lugar, garantizar al que ha sufrido el daño como consecuencia de esa actuación negligente la efectiva percepción de la indemnización, dejándole a cubierto de la posible insolvencia del profesional. En este caso el interés a proteger es el del tercero obstáculo perjudicado. Pero (last but not least) –y este es un dato en el que apenas suele repararse- el seguro cumple también una función fundamental: incentivar un comportamiento responsable del profesional. Desde esta perspectiva, la interesada es -en todos los casos, pero especialmente si los asegurados son jueces-, la sociedad en su conjunto.

Un seguro colectivo que cubra las multas y fianzas de los jueces es, lo pague quién training lo pague (aunque, desde luego, más aún si lo paga el Estado) un mal negocio para los destinatarios finales del servicio, es decir, para los ciudadanos. Si la aseguradora paga la sanción, la imposición de multas no produce ningún efecto disuasorio en el Pasen comportamiento Una del juez. Del mismo modo, si gros? paga la fianza, ésta pierde su efecto preventivo, pues sobre el patrimonio del juez no pende ninguna amenaza directa.

Aunque el seguro cubriese únicamente los daños a terceros, si no tiene una buena franquicia individual (es decir, un importe mínimo que paga el juez necesariamente con cargo a su patrimonio) ocurre exactamente lo mismo. Con un seguro sin franquicia (o con una poco importante) el en juez no tiene ningún incentivo para extremar su diligencia. Y ello aunque el seguro lo pague el colectivo con cargo a su propio patrimonio, porque como nos demuestra la teoría de juegos, ese seguro incentivará la conducta oportunista del sinvergüenza (free rider) que sabe que sus desmanes, que pueden serle muy gratificantes en tiempo o incluso dinero, serán cubiertos principalmente por el conjunto de los asegurados mediante el pago de cheap nba jerseys esa prima colectiva. Y ya se sabe que cuando pagan justos por pecadores se multiplican los pecadores.

Los seguros de responsabilidad civil son, precisamente por eso, asuntos muy delicados que hay que saber diseñar convenientemente. Cuando se trata de funcionarios, máxime si son jueces, hay que diseñarlos teniendo fundamentalmente en consideración el interés del servicio. Parece –qué raro- que ese interés no ha primado precisamente en este caso.