Cataluña fragmentada, a propósito del libro de Adolf Tobeña: reproducción artículo en Crónica Global

El viernes por la mañana en el Congreso de los Diputados en Madrid tuve la oportunidad de acudir a la presentación del libro de Adolf Tobeña escrito en inglés Fragmented Catalonia: Divisive Legacies of a Push for Secession, que es un esfuerzo científico por entender lo que ha pasado en Cataluña estos últimos años en base a la evidencia empírica disponible, es decir, en base a datos oficiales y públicos tomados principalmente del Centre d’Estudis d’Opinió, popularmente conocido como el CIS catalán.

Lo interesante del enfoque de este brillante catedrático de psicología médica y psiquiatría (que, como él mismo dice, no se tendría que estar dedicando a esto) es poner de relieve una serie de datos que contradicen de forma inmisericorde el relato nacionalista oficial que se ha propagado con tanto éxito –y dinero público– en la esfera internacional, especialmente en el ámbito académico (de la mano del prestigioso Mas-Colell y sus muchos discípulos) y de numerosos periodistas y reporteros extranjeros, especialmente de periódicos tan influyentes como The New York Times. De ahí que esté escrito en inglés; está pensando en un público internacional, pero tiene una enorme utilidad para los que nos preocupamos por la amenaza que el nacionalismo separatista supone para la convivencia pero también para la democracia y el Estado de Derecho. Particularmente, considero que un enfoque científico o racional es fundamental para entender de qué estamos hablando. Y para eso los datos son esenciales. El libro de Tobeña los proporciona en grandes cantidades. Su interpretación nos corresponde a los lectores pero les avanzo que es muy evidente.

El primer hallazgo, si es que puede llamarse así, es bastante obvio: la sociedad catalana se encuentra dividida en dos mitades, aproximadamente, pero sólo una mitad (la no independentista) considera que existe una fractura social. La otra mitad (la independentista) niega la mayor: no existe ninguna división social en Cataluña. La explicación, quizás, es que para ella el resto de los catalanes no lo son de verdad o no lo son tanto. De ahí la sostenida ficción de «un sol poble”. Los demás son invisibles, no importan o sobran (esto no lo dice Tobeña, lo digo yo).

El segundo es que la adscripción a una u otra mitad depende fundamentalmente de cuatro factores, del cual el primordial es la lengua materna. Los que tienen el catalán como lengua materna son, en su inmensa mayoría, independentistas, y los que tienen como lengua materna el castellano son, en su inmensa mayoría, constitucionalistas. Hay por supuesto otros factores relevantes; importan también la ascendencia familiar, la clase socioeconómica y el barrio en el que vives. Como ya sabemos, los independentistas son mucho más pudientes que los no independentistas. Estamos en presencia de una “rebelión de los ricos”. Pero la lengua es esencial: no es extraño, por tanto, lo que estamos viendo estos días a propósito de la inmersión lingüística. La lengua no se toca, porque –en una sociedad donde obviamente no hay diferencias de raza o religión– es el elemento clave sobre el que se construye el mito nacionalista (de nuevo esta interpretación es mía, pero parece bastante obvia).

Otros datos son también muy interesantes. Por ejemplo, dado que los votantes constitucionalistas son básicamente los que proceden de las clases trabajadoras o medias-bajas, sus partidos preferidos tradicionalmente son los de izquierdas. Pero también tradicionalmente se han abstenido mucho más en las elecciones autonómicas, considerando que no era un tema suyo. Sólo cuando las cosas se han puesto realmente feas (otoño de 2017) acudieron en masa a votar, y entonces, curiosamente, le dieron la mayoría a un partido como Cs, que no era de izquierdas pero había destacando en su defensa de los no nacionalistas. En las últimas elecciones (después de lo que muchos electores consideraron una traición de Cs) los votantes constitucionalistas volvieron a los partidos de izquierdas pero también a la abstención, lo que ha dado una ligera ventaja a los independentistas, en la medida en que sus electores se abstuvieron mucho menos. No obstante, lo que es realmente impresionante es que la diferencia de votos entre los dos bloques se mantiene prácticamente constante en las últimas elecciones: unos 150.000 votos.

El libro sirve también para desmontar otros mitos nacionalistas como los de la sentencia del Estatut: no hubo ningún crecimiento de voto independentista entonces, fue posterior y,  como bien recalca Tobeña, fue inducido desde el ámbito político, no se trataba de una demanda popular. Un fenómeno top-down de libro, vaya. También destaca Tobeña la importancia de los medios: los independentistas viven prácticamente en una burbuja mediática constituida por los medios autonómicos en lengua catalana, no sólo los públicos sino también los privados tremendamente subvencionados por el Govern. En cambio, los constitucionalistas tienden a consumir medios generalistas nacionales. También me pareció destacable el porcentaje de rufianes (en el sentido de personas similares a Gabriel Rufián) que votan independentismo pese a su lengua materna y orígenes familiares: un nada despreciable 13% pero es que, como bien apunta Tobeña, hay mucho que ganar ahí. Por el contrario, el porcentaje de ciudadanos cuya lengua materna es el catalán que se decantan por el constitucionalismo es aproximadamente la mitad, un 7%. Pero, añado yo, menudo 7%: el propio Tobeña es un representante espectacular de ese segmento.

Y para concluir el diagnóstico del autor: el secesionismo está hibernando, no está desactivado en absoluto. El PSOE y ERC tienen una alianza sólida, pese a las escenificaciones de desencuentros. Pero los electores independentistas están más cohesionados, están más motivados, forman un grupo más homogéneo y –añado yo– tienen una fe que ya quisieran para sus fieles muchas religiones. Conviene que los que pensamos (con el autor) que un intento de secesión unilateral o forzado en una democracia plena como España en la segunda década del siglo XXI es una anomalía que pone en peligro nuestro Estado democrático de Derecho sigamos muy atentos. No dejen de leer el libro.

4 comentarios
  1. O'farrill
    O'farrill Dice:

    Gracias Elisa por el artículo y la referencia al libro. Llevamos ya mucho tiempo descifrando el misterio del nacionalismo catalán y el desastroso tratamiento político que ha recibido quizás porque las agendas ocultas lo tengan como objetivo (debemos remontarnos a Suresnes en 1974 cuando el PSOE fue apoyado desde el exterior, en cuyas actas está como objetivo «la autodeterminación de los pueblos de España», lo que se está cumpliendo no sólo en Cataluña) geopolítico o geoestratégico. Hay que recordar la misteriosa financiación que a través de Alemania, llegaba al PSOE bajo el apellido «Flick» y que siempre fue negada (en EE.UU se conoce muy bien lo que son las operaciones encubiertas que se estuvieron financiando a través de organizaciones determinadas. Hay algunos libros bien documentados al respecto).
    El nacionalismo catalán es básicamente pragmático, no ideológico. Ocurre igual que con la mayoría de los partidos y organizaciones que viven de los presupuestos, retira el dinero y las ideologías de cualquier tipo, quedarán reducidas a los que peyorativamente se les llama «nostálgicos». Si no hubieran sido regados en forma privilegiada con dinero público o éste se hubiera sometido al control institucional adecuado, habría menos gente viviendo del nacionalismo y más en la realidad.
    Los muchos errores cometidos desde los sucesivos gobiernos llegaron a su punto más álgido con el bipartidismo, incapaz de una reforma electoral que igualase el valor del voto en las distintas circunscripciones. Con la mayoría absoluta del PP (Rajoy) se estuvo a tiempo de poner las cosas en su sitio, pero -insisto- algo se nos oculta de las agendas políticas. En vez de eso se estuvo jugando (como ahora) al encuentro/desencuentro donde el nacionalismo siempre ha tenido mejores cartas.
    Bastaría con que el nacionalismo (una opción legítima) no hubiera recibido dinero del Estado al que dicen no pertenecer, para que el tinglado mediático-cultural-organizativo, hubiera dejado de existir.
    Dices bien que el nacionalismo es cosa de ricos (de los que lo eran y de los que se han hecho nuevos ricos). Por eso se defiende como sea el «chollo», no vaya a ser que peligre la situación. Por supuesto, no son los únicos pragmáticos en el mundo de la política. Reitero que quienes conocen bien cómo operar comprando, alquilando y vendiendo voluntades, son verdaderos expertos como vamos conociendo.
    La fragmentación social de España ya es un hecho consolidado amparado por los gobiernos que deberían velar por lo contrario. El pluralismo político o ideológico ya es inexistente, rendidos todos a un pensamiento único impuesto en toda Europa. El contagio «nacionalista» se hace ya «regionalista», «provinciano» o «localista»y está llegando al colmo del surrealismo con los «Avila, Badajoz, Teruel, Medina del Campo…. etc. existen», pervirtiendo el sentido de un Parlamento Nacional (otra cosa es que estén en el Senado). Los atentados a la cultura española, al idioma que une, a los principiosy valores de una sociedad cohesionada, ya son el «pan de cada día», mientras quienes tienen la responsabilidad constitucional correspondiente, miran hacia otro lado……
    Lo dicho, no es sólo Cataluña…..
    Un cordial saludo.

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  2. jose eugenio soriano
    jose eugenio soriano Dice:

    Un buen comentario a lo que, parece, ser un libro escrito desde la racionalidad y la razonabilidad.
    La cuestión es que, razón y razonable, no son hoy, apenas, la Diosa de nuestro tiempo, sino los sentimientos, pasiones, inducidos fácilmente desde arriba, como muestra ya el apunte de Elisa y de lo que tenemos cabal y preciso conocimiento, en Europa en 1933 de forma exacta en Alemania, y quizás en otras partes menos examinadas. En la URSS, desde su inicio, y ahora, con talibanes de todas clases, no solo en Afganistán, sino en los que sustituyen el totem religioso por el lingüístico como puede comprobarse a diario. .

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  3. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    La falta de adaptación de nuestro sistema autonómico al proceso de unificación europea, desde hace años ,lo hemos considerado un error gravísimo  ( Nuestro régimen autonómico :un camino errado Hay Derecho  27-12-2014).
    Entre los proyectos para su reconversión incluimos los del socialismo francés e italiano , adaptado a sus países , en nuestro articulo en Hay Derecho de 5 de junio de 2016 «Una propuesta progresista para la reforma política en España».
    A ello ,tendríamos que incluir el que ,para España , consta en el programa de un nuevo partido “ de izquierdas” en el artículo del 8 de enero de 2022 en ABC” Intelectuales y excargos del PSC crean un partido de izquierda antinacionalista “, del cual extraigo este texto.

    “Alianza de la Izquierda Republicana de España (AIRE) es el nombre del nuevo partido que han creado intelectuales de izquierdas y excargos del PSC, …
    “Este nuevo partido aboga por reordenar la estructura del Estado de las Autonomías, recentralizar competencias estratégicas, que la Administración del Estado «tenga la última palabra» en Sanidad y Educación, así como eliminar los privilegiados regímenes forales de Navarra y el País Vasco.
    Considera necesario corregir el «descabellado traspaso de competencias a las oligarquías autonómicas», que ha cercenado la igualdad de los españoles y aupado al separatismo. Denuncia que las «constantes cesiones a las élites nacionalistas por mezquinos intereses partidistas» ha provocado, en la práctica, «la desaparición de la Administración General del Estado en buena parte del territorio nacional». Por eso, AIRE urge a corregir ese «debilitamiento», recuperar «la fortaleza del Estado» para garantizar la igualdad entre españoles.
    Lamenta que organizaciones «que se definen de izquierdas» como el PSOE, Podemos, IU o los sindicatos UGT y CCOO, se hayan «dedicado a dar marchamo de progresismo a todas las reivindicaciones ‘nacionales’ de las oligarquías locales», incluido el «arrinconamiento» del castellano con continuos «ataques» a «la lengua común de todos los españoles y mayoritaria entre las clases populares». «La inmersión lingüística aplicada en la enseñanza en Cataluña y otras comunidades bilingües es una política reaccionaria que perjudica principalmente a la clase obrera», denuncia AIRE. ”Este nuevo partido carga contra el Gobierno PSOE-Podemos por apoyarse en «partidos claramente rupturistas con la cohesión de España». Aboga por perfeccionar el artículo 155 de la Constitución para suspender la autonomía que incurra en «infidelidad constitucional». Y pide combatir el secesionismo, que «fractura la unidad de justicia» y atenta contra «transformación social en sentido igualitario».

    La falta de adaptación de nuestro sistema autonómico al proceso de unificación europea, desde hace años ,lo hemos considerado un error gravísimo  (Un camino errado ¿Hay Derecho?  27-12-2014).
    Entre los proyectos para su reconversión incluimos los del socialismo francés e italiano en en nuestro articulo en Hay Derecho de 5 de junio de 2016 Una propuesta progresista para la reforma política en España
    A ello tendríamos que incluir para España la que consta en el programa de un nuevo partido “ de izquierdas” en el artículo del 8 de enero de 2022 en ABC” Intelectuales y excargos del PSC crean un partido de izquierda antinacionalista “, del cual extraigo este texto.

    “Alianza de la Izquierda Republicana de España (AIRE) es el nombre del nuevo partido que han creado intelectuales de izquierdas y excargos del PSC, …
    “Este nuevo partido aboga por reordenar la estructura del Estado de las Autonomías, recentralizar competencias estratégicas, que la Administración del Estado «tenga la última palabra» en Sanidad y Educación, así como eliminar los privilegiados regímenes forales de Navarra y el País Vasco.
    Considera necesario corregir el «descabellado traspaso de competencias a las oligarquías autonómicas», que ha cercenado la igualdad de los españoles y aupado al separatismo. Denuncia que las «constantes cesiones a las élites nacionalistas por mezquinos intereses partidistas» ha provocado, en la práctica, «la desaparición de la Administración General del Estado en buena parte del territorio nacional». Por eso, AIRE urge a corregir ese «debilitamiento», recuperar «la fortaleza del Estado» para garantizar la igualdad entre españoles.
    Lamenta que organizaciones «que se definen de izquierdas» como el PSOE, Podemos, IU o los sindicatos UGT y CCOO, se hayan «dedicado a dar marchamo de progresismo a todas las reivindicaciones ‘nacionales’ de las oligarquías locales», incluido el «arrinconamiento» del castellano con continuos «ataques» a «la lengua común de todos los españoles y mayoritaria entre las clases populares». «La inmersión lingüística aplicada en la enseñanza en Cataluña y otras comunidades bilingües es una política reaccionaria que perjudica principalmente a la clase obrera», denuncia AIRE.”Este nuevo partido carga contra el Gobierno PSOE-Podemos por apoyarse en «partidos claramente rupturistas con la cohesión de España». Aboga por perfeccionar el artículo 155 de la Constitución para suspender la autonomía que incurra en «infidelidad constitucional». Y pide combatir el secesionismo, que «fractura la unidad de justicia» y atenta contra «transformación social en sentido igualitario».

    La falta de adaptación de nuestro sistema autonómico al proceso de unificación europea, desde hace años ,lo hemos considerado un error gravísimo  (Un camino errado ¿Hay Derecho?  27-12-2014).
    Entre los proyectos para su reconversión incluimos los del socialismo francés e italiano en en nuestro articulo en Hay Derecho de 5 de junio de 2016 Una propuesta progresista para la reforma política en España
    A ello tendríamos que incluir para España la que consta en el programa de un nuevo partido “ de izquierdas” en el artículo del 8 de enero de 2022 en ABC” Intelectuales y excargos del PSC crean un partido de izquierda antinacionalista “, del cual extraigo este texto.

    “Alianza de la Izquierda Republicana de España (AIRE) es el nombre del nuevo partido que han creado intelectuales de izquierdas y excargos del PSC, …
    “Este nuevo partido aboga por reordenar la estructura del Estado de las Autonomías, recentralizar competencias estratégicas, que la Administración del Estado «tenga la última palabra» en Sanidad y Educación, así como eliminar los privilegiados regímenes forales de Navarra y el País Vasco.
    Considera necesario corregir el «descabellado traspaso de competencias a las oligarquías autonómicas», que ha cercenado la igualdad de los españoles y aupado al separatismo. Denuncia que las «constantes cesiones a las élites nacionalistas por mezquinos intereses partidistas» ha provocado, en la práctica, «la desaparición de la Administración General del Estado en buena parte del territorio nacional». Por eso, AIRE urge a corregir ese «debilitamiento», recuperar «la fortaleza del Estado» para garantizar la igualdad entre españoles.
    Lamenta que organizaciones «que se definen de izquierdas» como el PSOE, Podemos, IU o los sindicatos UGT y CCOO, se hayan «dedicado a dar marchamo de progresismo a todas las reivindicaciones ‘nacionales’ de las oligarquías locales», incluido el «arrinconamiento» del castellano con continuos «ataques» a «la lengua común de todos los españoles y mayoritaria entre las clases populares». «La inmersión lingüística aplicada en la enseñanza en Cataluña y otras comunidades bilingües es una política reaccionaria que perjudica principalmente a la clase obrera», denuncia AIRE.”Este nuevo partido carga contra el Gobierno PSOE-Podemos por apoyarse en «partidos claramente rupturistas con la cohesión de España». Aboga por perfeccionar el artículo 155 de la Constitución para suspender la autonomía que incurra en «infidelidad constitucional». Y pide combatir el secesionismo, que «fractura la unidad de justicia» y atenta contra «transformación social en sentido igualitario».

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  4. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    No entiendo como ,en pantalla, me aparece una repetición del comentario, en triplicado . Por si eso impide su publicación por exceso, os envío el original.
    La falta de adaptación de nuestro sistema autonómico al proceso de unificación europea, desde hace años ,lo hemos considerado un error gravísimo ( Nuestro régimen autonómico :un camino errado Hay Derecho 27-12-2014).
    Entre los proyectos para su reconversión incluimos los del socialismo francés e italiano , adaptado a sus países , en nuestro articulo en Hay Derecho de 5 de junio de 2016 «Una propuesta progresista para la reforma política en España».
    A ello ,tendríamos que incluir el que ,para España , consta en el programa de un nuevo partido “ de izquierdas” en el artículo del 8 de enero de 2022 en ABC” Intelectuales y excargos del PSC crean un partido de izquierda antinacionalista “, del cual extraigo este texto.

    “Alianza de la Izquierda Republicana de España (AIRE) es el nombre del nuevo partido que han creado intelectuales de izquierdas y excargos del PSC, …
    “Este nuevo partido aboga por reordenar la estructura del Estado de las Autonomías, recentralizar competencias estratégicas, que la Administración del Estado «tenga la última palabra» en Sanidad y Educación, así como eliminar los privilegiados regímenes forales de Navarra y el País Vasco.
    Considera necesario corregir el «descabellado traspaso de competencias a las oligarquías autonómicas», que ha cercenado la igualdad de los españoles y aupado al separatismo. Denuncia que las «constantes cesiones a las élites nacionalistas por mezquinos intereses partidistas» ha provocado, en la práctica, «la desaparición de la Administración General del Estado en buena parte del territorio nacional». Por eso, AIRE urge a corregir ese «debilitamiento», recuperar «la fortaleza del Estado» para garantizar la igualdad entre españoles.
    Lamenta que organizaciones «que se definen de izquierdas» como el PSOE, Podemos, IU o los sindicatos UGT y CCOO, se hayan «dedicado a dar marchamo de progresismo a todas las reivindicaciones ‘nacionales’ de las oligarquías locales», incluido el «arrinconamiento» del castellano con continuos «ataques» a «la lengua común de todos los españoles y mayoritaria entre las clases populares». «La inmersión lingüística aplicada en la enseñanza en Cataluña y otras comunidades bilingües es una política reaccionaria que perjudica principalmente a la clase obrera», denuncia AIRE. ”Este nuevo partido carga contra el Gobierno PSOE-Podemos por apoyarse en «partidos claramente rupturistas con la cohesión de España». Aboga por perfeccionar el artículo 155 de la Constitución para suspender la autonomía que incurra en «infidelidad constitucional». Y pide combatir el secesionismo, que «fractura la unidad de justicia» y atenta contra «transformación social en sentido igualitario».

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