Punto de inflexión

Seguramente no siempre es fácil identificar con tanta precisión el momento preciso en que un Estado democratico de Derecho empieza a alcanzar un punto de deterioro que puede llegar a ser irreversible. Las noticias de los últimos días apuntan todas en la misma dirección: reforma del Código Penal del delito de malversación para reducir las penas cuando los políticos desvían dinero público no para sus bolsillos, sino para la causa o el partido, reforma para que el Gobierno pueda nombrar a sus dos candidatos al tribunal Constitucional sin esperar a que nombre los suyos un CGPJ bloqueado y desprestigiado, con la aspiración explícita de controlarlo mediante nombramientos de personas que han sido altos cargos del gobierno que los propone, reformas que permiten que posibles nuevos desafíos al orden constitucional vigente desde las instituciones queden impunes…Y todo por la puerta de atrás, vía enmiendas o proposiciones de ley, sin un debate en el Parlamento y en la sociedad digno de tal nombre y por supuesto sin recabar ningún dictamen o informe a los organismos competentes al no tramitar las modificaciones como seria conveniente cuando se trata de cambios de este calado.

El que la razón última de estos cambios sea la necesidad de contar con los votos de ERC, cuyos altos cargos están directamente implicados en procesos por delitos que pueden verse afectados por las reformas que se anuncian resulta especialmente indecente si tenemos en cuenta que en 2018 se produjo una moción de censura del PSOE contra el PP a consecuencia del caso Gürtel con la bandera de la regeneración democrática e institucional. Que un gobierno del mismo partido termine rebajando penas por delitos de corrupción a sus aliados parlamentarios parece un mal sueño. Realmente creo que podemos concluir que el puente de la Constitución de 2022 va a ser un punto de inflexión en nuestra historia constitucional y no precisamente para bien. Termina así una primera etapa en que la democracia española, con todas sus imperfecciones, tenía unas mínimas aspiraciones éticas, al menos de boquilla. Ahora, todo vale. Es el triunfo de la idea profundamente antidemocrática y profundamente inmoral de que el fin justifica los medios.

Es sabido que en el siglo XXI las democracias y las instituciones se deterioran desde dentro y lentamente: el reciente informe sobre la situación del Estado de Derecho de la Fundación Hay Derecho lo ha puesto de relieve con datos cuantitativos para el periodo 2018~2021 aunque la deriva viene de lejos, como lo demuestra el degradante ejemplo del CGPJ. Pero en la nuestra el proceso se ha acelerado mucho en las últimas semanas o incluso días. Que la solución a una situación de politización institucional extrema y de corrupción institucional generalizada sea más reparto de cuotas partidistas, más ocupación de las instituciones de contrapeso y más impunidad para los políticos corruptos es algo que los ciudadanos españoles de izquierdas, derechas o de centro sencillamente no nos merecemos. Y para demostrarlo deberíamos reaccionar cuanto antes, cada uno en la medida de sus posibilidades. Como decía Burke, el mayor error lo comete quien en una situación como esta no hace nada porque piensa que podría hacer muy poco.

(Artículo publicado originalmente en El Mundo)

6 comentarios
  1. LAOG
    LAOG Dice:

    Coincido con este magnifico análisis realizado por Elisa de la Nuez.
    A la vista del Informe reciente de la Fundación Hay Derecho, con la Universidad de Murcia, que deja bien claro el origen de la actual deriva, en parte justificada por las graves crisis últimas y por la iliberal forma de retener el control del CGPJ, sería necesario abrir un cauce para la vuelta a la Política de Consenso, promovida desde los Programas Políticos de los Partidos que concurran a las Elecciones Electorales

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  2. Carlos Molina
    Carlos Molina Dice:

    Para los expertos juristas: no es posible demandar al presidente por prevaricación, al realizar actos manifiestamente contrarios a la Constitución y a su juramento a la misma. Ello a sabiendas

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    • O'farrill
      O'farrill Dice:

      Sin ser «experto jurista» creo que se puede pedir responsabilidades a cualquier miembro del gobierno por la gestión incorrecta de sus actos.
      Es más, según el Régimen Jurídico de las AA.PP. pueden pedirse responsabilidades económicas y sanciones administrativas, siempre y cuando exista un órgano interno de control que lo denuncie… ¿hay alguien ahí….?
      En otro artículo se habla de los alcaldes que contrataron personas sin pasar por los controles previos a los que, en todo caso, les queda la inhabilitación. ¿Qué pasaría si tuvieran que rascarse el bolsillo para compensar el daño realizado al Estado?
      Ahí lo dejo. Un saludo.

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  3. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    “Si crees que da igual que dirijan un país partidos cuyos políticos admiran al régimen de Maduro o de Cuba, no te quejes de que, si ellos controlan o intervienen en la gestión pública, tengas cada vez peor calidad en el Estado de derecho, en el progreso económico, en el régimen de libertades individuales y sociales , menos independencia judicial y con ello, cada vez más gasto público ineficiente, paro, empobrecimiento, incompetencia y corrupción.
    Solo tienes que fijarte que en los índices de calidad democrática están los últimos y no es por casualidad sino por sus notas en los campos investigados”
    Todo lo que nos pasa era previsible.
    El “perfil” de Sánchez y sus intenciones están claros desde hace tiempo y estábamos avisados.
    El País ( 1-10-16 ) lo definió, en su editorial ”Salvar al PSOE” .“El cese inevitable y legítimo de Pedro Sánchez es la única salida para el partido”. “La salida del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.. es imprescindible…. Sánchez ha resultado no ser un dirigente cabal, sino un insensato sin escrúpulos que no duda en destruir el partido que con tanto desacierto ha dirigido antes que reconocer su enorme fracaso.
    Hemos sabido que Sánchez ha mentido sin escrúpulo a sus compañeros. Hemos comprobado que sus oscilaciones a derecha e izquierda ocurrían únicamente en función de sus intereses personales, no de sus valores ni su ideología, bastante desconocidos ambos “
    Este editorial histórico destacaba las notas del perfil de Sánchez: mentiroso, insensato sin escrúpulos, fracasado, desacertado Y se puede aplicar a este momento sustituyendo el titular” Salvar al PSOE” por el de “ Salvar España y la democracia”
    Y su intención, también, “continúa con el proyecto político de Zapatero: “Zapatero modela un PSOE no europeo, con el horizonte de un socialismo que gana todas las elecciones sucesivamente, en el ejercicio de su hegemonía y del abuso de poder…Toda la estrategia de Zapatero y de Sánchez es evitar la alternancia del poder “R Arias Salgado.
    Y el de sus socios también. .Ramón Tamames Gómez: “ en el fondo lo que quieren es mandar. Quieren mandar empobreciendo el país. Y una vez que lo empobrecen, con una red de mecanismos de clientelismo, controlar el país de una forma definitiva. ¿Cuál es el efecto de Podemos en el Gobierno? Pues sencillamente más subsidios que son necesarios en parte, pero no para todos, porque la gente entonces deja de trabajar.. ellos lo que quieren es cargarse el sistema. Lo ha dicho el jefe de Bildu “Venimos a Madrid a cargarnos el régimen “.

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  4. Gonzalo Atela
    Gonzalo Atela Dice:

    Efectivamente, el mayor error lo comete quien en una situación como esta no hace nada porque piensa que podría hacer muy poco. Hay que protestar. Una pequeña acción es escribir a diputados y sendores, quejarse con todas las figuras del PSOE, los ex diputados y ex senadores (todos estos correos estan en congreso.es), diputados autonómicos (correos en cada institución), alcaldes y concejales (correos en cada ayuntamiento).

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