Política ficción

En España, como se demostró la semana pasada con la esperpéntica aprobación “in extremis” de dos de los tres Reales Decretos-leyes presentados por el Gobierno -gracias a la abstención de Junts- podemos decir que hemos entrado ya de lleno en la fase de la política-ficción. Nada es lo que parece: ni hay un Gobierno con una sólida mayoría detrás que pueda aguantar toda la legislatura (en ese sentido, la entrevista de Pedro Sánchez concedida a “el País” afirmando lo contrario es probablemente la mejor prueba de que es así) ni hay una mayoría “de progreso” digna de tal nombre, ni las contrapartidas que se obtienen por grupos minoritarios son políticamente razonables (o incluso viables desde un punto de vista técnico-jurídico) ni las políticas sociales o el temor a un gobierno con Vox pueden servir de excusa para tanto despropósito como estamos viendo.

Efectivamente, más allá de los relatos oficiales, cada vez más agotados, y que resuenan en una especie de cámara de eco, la realidad se impone a la ficción, como ocurre inevitablemente. Y la realidad es que el gobierno tiene una mayoría muy precaria, básicamente porque depende de una miríada de partidos, algunos enfrentados entre sí, y, muy en particular, de un partido reaccionario de derechas que, además, es profundamente impredecible. En el caso de Junts ni su agenda tiene nada que ver con la del Gobierno de España (con independencia de quien lo ostente) ni, lo que es peor, tiene nada que ver con la realidad ya sea la catalana o la española. Pero lo que resulta curioso es que alguien se pueda sorprender a estas alturas del comportamiento errático de un partido cuyo líder se fugó en un maletero, se considera un exiliado político y un represaliado de un Estado opresor y franquista y que preside el gobierno de una república imaginaria. Considerar a Junts a estas alturas como un partido más, que sujetará su comportamiento a algún tipo de estrategia previsible es, simplemente, quererse engañar, ya lo haga el Presidente del Gobierno o el líder de la oposición.
Por tanto, el que el quinto partido de Cataluña que no llega al 2% de los votos a nivel nacional haya decidido someter al gobierno de Pedro Sánchez a todo tipo de exigencias sacadas del rico imaginario independentista no es de extrañar: no tiene nada que perder y más bien mucho que ganar, dado su competición con el otro partido independentista un poco más convencional, ERC, que es por cierto quien gobierna la Comunidad Autónoma realmente existente.

Ahora bien, que con estos mimbres haya pensado el Presidente del Gobierno que podría construir un proyecto de gobierno mínimamente estable en estas condiciones da mucho que pensar. Probablemente la única explicación razonable es que no se haya pensado. No había y no puede haber un proyecto de gobierno: ya sabemos que la instalación en el presentismo y el cortoplacismo es el signo de los tiempos. Desde el “hacer de la necesidad virtud” o el “bien está lo que bien acaba” la impresión que traslada el Presidente de Gobierno es que se trata de aguantar lo que se pueda y de intentar convencer a quien se deje de que, al final, tampoco será para tanto.
Pues bien, esta forma de gobernar es muy preocupante, y sí que es para tanto. El coste es enorme en primer lugar en términos de seguridad jurídica, pero también de derechos y libertades de los ciudadanos. Se hacen reformas importantes a la carrera, sin consenso, sin rigor. Para empezar, el legislar a golpe de Decretos-leyes (supuestamente reservados para situaciones de extrema y urgente necesidad) sobre materias como la reforma de la Administración de Justicia, o la reforma de la función pública, sobre las que debería buscarse un consenso muy amplio y sin seguir un procedimiento legislativo con todas las garantías. Se degrada de forma insoportable la función parlamentaria, se convierte al Congreso en un mero comparsa -incluso aunque al final se tramite el RDley como un proyecto de ley- y se obvia que modificaciones estructurales no se pueden hacer a golpe de improvisación, corta-pegas y sin las mínimas garantías de un procedimiento legislativo ordinario. Hemos visto también el peligro de que su falta de convalidación (en bloque) produzca efectos muy negativos para los derechos e intereses de los ciudadanos, o simplemente desde el punto de vista de la efectividad de las políticas públicas. Así ni se legisla ni se gobierna en un país serio.

Claro está que la pregunta del millón es ¿Por qué se hacen las cosas tan mal? Ciertamente otros gobiernos han abusado mucho del RDley, pero ninguno como los gobiernos de Pedro Sánchez. Y la contestación más obvia es, sencillamente, que el gobierno no tiene una mayoría digna de tal nombre, y prefiere evitar una tramitación en el Parlamento que pondría de manifiesto esta situación y podría abocarle a situaciones comprometidas. Recordemos sin ir más lejos que la “histórica” reforma de la legislación laboral se aprobó por el error de un diputado del PP en la legislatura anterior, en la que el Gobierno tenía una mayoría más holgada. Es más fácil someter al Congreso a una especie de “trágala” , dado que el RDley exige tener que votar a favor o (en contra) de todas las medidas que se incluyan, que suelen ser absolutamente variopintas. Pero si, como es fácil, dentro de la salchicha hay alguna medida “social” los que voten en contra se verán sometidos a la inmisericorde acusación de enemigos del pueblo.
En suma, cuando estamos hablando de reformas exigidas por el Plan de Transformación, Recuperación y Resiliencia, como ocurre con el RDley 6/2023 (dado que los fondos europeos son el único incentivo que tienen los gobiernos españoles para hacer reformas) podríamos exigir un poco más de seriedad.

Por si esto fuera poco, para conseguir la aprobación agónica de estas normas y evitar una derrota política que el Presidente percibía como insoportable, ha hecho falta hacer nuevas concesiones a Junts. Lo más interesante es que los RDleyes podían haberse pactado perfectamente con otros partidos si se hubieran hecho las cosas mejor. Sería lo razonable, dado que hablamos de reformas estructurales relevantes que se van a prolongar en el tiempo y que tendrán que aplicar los gobiernos sucesivos y que condicionan la recepción de fondos europeos. Pero ya sabemos que en tiempos de polarización parece imposible alcanzar pactos entre los grandes partidos, que son los únicos que pueden llegar a gobernar, por cierto. A cambio, hay barra libre para pactar con partidos minoritarios cuyo interés en la buena marcha del gobierno de España es inexistente. Como dicen Ziblatt y Levitsky en su nuevo libro, “La tiranía de la minoría” hemos pasado de la tiranía de las mayorías a de las minorías. Todo un avance.

Con las concesiones a Junts, de nuevo entramos en el terreno de la política-ficción, como cuando hablamos de mesas de negociación, Estados opresores, intermediarios extranjeros u otras exigencias extraídas de la ensoñación independentista pero que, de forma muy preocupante, empiezan a trasladarse a nuestro Derecho positivo. De hecho, ya lo están siendo en la proposición de ley de amnistía, cuya Exposición de Motivos recoge exquisitamente la versión independentista del procés. Me temo que a partir de ahora empezaremos a encontrar huellas de obsesiones independentistas en otras normas jurídicas, ya se trate de balanzas fiscales, blindajes de la amnistía frente a cuestiones prejudiciales o, la última, delegaciones o transferencias de competencias en el ámbito de la inmigración. Mientras nos movemos en la evanescencia de la política, es fácil que cada parte contratante den una versión diferente de lo pactado: el problema es que alguna parte se traslade al Derecho positivo, donde es difícil mantener la ficción y el doble juego.
Esto es quizás lo más preocupante de todo. Que se admita que se puede convertir en normas jurídicas más o menos aplicables las exigencias de una minoría que está muy alejada del sentir mayoritario de la ciudadanía, que se obstina en negar la realidad y sustituirla por sus ensoñaciones o sus mantras a golpe de BOE. Con esto, se introduce un poderoso disolvente en el Estado de Derecho, que va más allá de la inseguridad jurídica o de la defectuosa calidad técnica de nuestras normas más arriba denunciadas: me refiero a la conexión que existe entre el Derecho y la realidad y entre el Derecho y la justicia.

Pensar que todo esto no tiene coste alguno o que no es para tanto es vivir en una burbuja similar a la que debe de rodear al Presidente del Gobierno.

Esta tribuna fue publicada en el periódico el Mundo, el 18 de enero de 2024: https://www.elmundo.es/opinion/2024/01/18/65a7b63321efa0bc238b4595.html

9 comentarios
  1. Dan Evans
    Dan Evans Dice:

    Buenos días. Para mí el gobierno actual únicamente tiene interés en sobrevivir. Eso es lo único que explica que se bajen los pantalones a la primera cada vez que negocian con Junts.
    Pero lo realmente preocupante es que, pese a lo que diga la autora, a una parte muy importante, más que a una minoría, eso un no le importa demasiado y y no ve la degradación que supone.
    Le han dado un cheque en blanco al señor Sánchez y él lo sabe por lo que cada vez irá peor supongo.
    Saludos

    Responder
  2. Manuel Villa Díaz
    Manuel Villa Díaz Dice:

    “Reales Decretos-leyes presentados”
    En la CE se nombra “Decretos-leyes” y nada se dice de Reales Decretos-leyes. ¿Por qué le antepone la autora “Reales”?

    “Recordemos sin ir más lejos que la “histórica” reforma de la legislación laboral se aprobó por el error de un diputado del PP en la legislatura anterior”
    Eso fue un asunto de votación telemática. Según el Reglamento del Congreso una vez validado un Decreto-Ley se vota si se tramita como Proyecto de Ley, si no es validado ya no se vota la tramitación. Si el Decreto-Ley es validado o no, es desconocido por el diputado que vota telemáticamente y ha de votar la tramitación. Esa votación del trámite del Proyecto de Ley es una votación inexistente si el Decreto-Ley es rechazado. Mi conclusión es que un Decreto-Ley no puede ser votado telemáticamente sino presencialmente, pues el diputado no tiene por qué votar votaciones inexistentes. Estas votaciones telemáticas de Decreto-Ley y tramitación como Proyecto de Ley, pueden ser objeto de manipulación, si es conocido con anterioridad el sentido del voto, pues basta trasponer el texto en pantalla al votar. Quien vota No al Decreto-Ley, vota Sí a la tramitación como Proyecto de Ley. No se puede votar telemáticamente un Decreto-Ley.

    “blindajes de la amnistía frente a cuestiones prejudiciales”
    Es inquietante que “los cándidos” que rechazan lo evidente y se parapetan en lo que resuelva el TC no parecen temer que el TC diga: “Pues va a ser que no. La amnistía no tiene cabida en la CE”. Se les ve muy seguros. La amnistía y el Estado Democrático de Derecho están en contradicción. Una conducta que era delito cuando había Estado Democrático de Derecho, si ahora no era delito es porque no habia Estado Democrático de Derecho, pues si lo hubiera habido ahora era delito. No se puede ser y no ser al mismo tiempo.

    La amnistía excepciona el delito. En un Estado Democrático de Derecho excepcionar el delito es excepcionar el propio Estado Democrático de Derecho, lo que es contrario al Art. 1.1 de la CE, y por tanto, la amnistía es inconstitucional.

    El TC podrá negar lo anterior y afirmar como supremo interprete de la CE que 2+2=5 y que la amnistía tiene cabida en la CE. Aunque quede la UE, el daño causado puede tener consecuencias insospechadas. La contradicción Amnistía-Estado Democrático de Derecho se puede salvar mediante modificación de la CE con referéndum pero el Gobierno ha optado por el teatro de aparentar una legalidad falsa basada en una tramitación soportada por sus 178 votos que alegan el interés general cuando tienen 172 votos en contra. No hay más interés que el comprar para una iinvestidura siete votos por borrado de delitos. El borrado de delitos no es la “Agenda Canaria”. Es un asunto muy grave.

    Responder
  3. Pedro Luis Egea
    Pedro Luis Egea Dice:

    El artículo más parece una crítica política que una crítica jurídica. Al igual que los medios de comunicación no deben mezclar la información con la opinión, una web como esta no debe mezclar la crítica política con la jurídica porque se desvirtúa el medio y pierde credibilidad. Es legítimo hacer crítica política, pero no es este el vehículo más apropiado porque es tanto como aceptar que los responsables políticos ocupen el espacio técnico, algo que solivianta los cimientos del Estado de Derecho

    Responder
    • O'farrill
      O'farrill Dice:

      Yo creo que, por el contrario, la política se expresa a través del ordenamiento jurídico de cada momento y sus consecuencias sociales. Por tal motivo me parece acertado que HD contemple la política en su integridad si es que se pretende aportar ideas, soluciones y opiniones en todos esos ámbitos.
      Por el contrario me parece muy reduccionista dejar el blog como vía exclusiva de debate jurídico (muy interesante en el mundo académico, pero sin efectos reales en la vida de las sociedades).
      Quizás más ingredientes sociales en el contenido del blog, no sólo contribuya a una mayor riqueza de pensamiento, sino también a comprender el inevitable ensamblaje del Derecho y la vida de las personas.
      Un saludo.

      Responder
      • Alfonso
        Alfonso Dice:

        Lo suscribo, sr. O’farril.

        La política es el arte de tratar los asuntos de la “polis”, por lo que nos concierne a todos.
        Los partidos políticos no deben monopolizar la política.

        Y, como bien apunta usted, la política se expresa a través del ordenamiento jurídico. Son inseparables.
        Un cordial saludo.

        Responder
  4. Daniel Iborra Fort
    Daniel Iborra Fort Dice:

    ¿ Era una información veraz que Sánchez tenía una mayoría para gobernar?
    Muy pocos medios se habían planteado los efectos de la continuación de un gobierno de Sánchez con los socios y apoyos apoyos de la investidura.
    Lo que demuestran la falta de independencia , solvencia profesional y su compromiso en la defensa del interés general y del sistema democrático del resto¿ Cómo se pueden considerar periodistas los que no vieron u ocultaron lo que estaba a la vista de cualquiera que tuviera un mínimo de experiencia?.
    Es un gobierno inviable y de enorme coste para la democracia, la economía y los ciudadanos.
    Los partidos que han votado por Sánchez no lo han hecho por un programa común. Cada uno cree que esta vez si que cumplirá lo que les ha prometido y además, tienen programas e intereses contradictorios. Si Sánchez no puede continuar porque no adivinó lo que le sucedería ¿ Qué pasará con el PSOE y los proyectos que ha tenido que aceptar para asegurar su continuidad , como el de la amnistía? ¿ Y también, con los medios de información ,los intelectuales , profesionales …funcionarios públicos que le han apoyado tan ciegamente ?.
    Los que gestionan las Comunidades Autónomas que han apoyado a Sánchez , Canarias; Asturias y Castilla La Mancha, están entre las más beneficiadas del actual modelo de financiación ¿ De verdad se creen que si cambian de modelo no les perjudicará? ¿ Y a los de la España vacía?¿ Qué futuro les espera a sus políticos?.
    ¿Apoyarán los nacionalistas leyes contrarias a su programa y a sus apoyos ?. En las elecciones próximas en el País Vasco , Sánchez que ha blanqueado y dado protagonismo a Bildu ¿ por quién se decantará? ¿De quién está más cerca ideológicamente?¿ Qué pensarán los votantes del PNV y los sectores económicos y profesionales cuando tengan un régimen como el que ha arruinado Cataluña, de sus dirigentes que lo han permitido?.

    Responder
  5. Daniel Iborra Fort
    Daniel Iborra Fort Dice:

    Sánchez, si continúa dependiendo de los mismos socios, no podrá cumplir los compromisos de una unión política en la que sus miembros han de tener un nivel mínimo de calidad democrática.
    La independencia judicial es clave y no la quieren implantar a pesar de las advertencias y amenazas de la UE
    La continuidad del mismo gobierno compromete no sólo la financiación de los fondos que están condicionados al cumplimiento “verificado” de reformas estructurales contradictorias con los programas de sus socios, sino, también, la continuidad en esta .
    En El Mundo del 15 de diciembre pasado , Carlos Segovia en su artículo” Ni un bono más a partir de 2025”, resume sobre las manifestaciones de Lagarde en relación al cambio en el programa de compras del BCE lo que implica. “Todo esto significa que a partir de 2025 el BCE ya no comprará ni un bono más del Estado de ningún país miembro y dejará vencer con el paso de los años toda la deuda acumulada que en el caso español supera los 300.000 millones”
    ¿ Con cuantos votos cuentan para la reducción del gasto público , del déficit y del endeudamiento o las reformas estructurales que nos exige la UE?
    ¿ Qué pasará cuando sus votantes comiencen a sufrir en su nivel vida los efectos de una gestión pública tan incompetente e irresponsable?
    Si Sánchez no puede continuar porque no adivinó lo que le sucedería ¿ Qué pasará con el PSOE y los proyectos que ha tenido que aceptar para asegurar su continuidad , como el de la amnistía? ¿ Y también, con los medios de información ,los intelectuales , profesionales …funcionarios públicos que le han apoyado tan ciegamente ?.
    ¿Cómo no previnieron que se jugaban su futuro personal y profesional y que Sánchez, como no es de fiar , los podía dejar colgados en cualquier momento?.

    Responder
  6. Daniel Iborra Fort
    Daniel Iborra Fort Dice:

    Aparte de frenar el fascismo y a los reaccionarios y dirigir un gobierno progresista y de izquierdas ,¿qué plan tiene Sánchez para solucionar los problemas que afectan al núcleo de la economía y a los ciudadanos ?
    Como , la separación de poderes y la independencia judicial, la crisis demográfica, la viabilidad del sistema de pensiones y del estado del bienestar, la previsión de las pandemias, la crisis energética futura, los problemas del abastecimiento hídrico, él empobrecimiento de las nuevas generaciones que no van a acceder a un trabajo ni a una vivienda dignos, como las generaciones anteriores, la falta de inversiones, la pérdida de competitividad de la producción con los efectos evidentes sobre el nivel de vida y libertad de la población y otros más que tienen una fecha más próxima y también son previsibles y cuantificables ..… ¿ Cómo los ciudadanos pueden votar a un partido que no les garantice que resolverá sus problemas?. ¿ Cuando seremos un país serio y una ciudadanía competente?
    ¿ Qué pasará cuando los ciudadanos comiencen a sufrir en su nivel vida y libertad ,los efectos de una gestión pública tan incompetente y sectaria ?¿Cree que sus votantes se conformarán con que Sánchez “nos ha salvado del fascismo” para seguir votándole ? .¿ Cuánto durará el engaño de ocultar que todo lo hacen ( entre ellos los independentistas) por interés económico y personal y que el destino de los ciudadanos y la deuda y los problemas que les dejarán ,les tiene sin cuidado? ¿Por qué en vez de “provocar miedo” , fórmula que dura muy poco salvo para los irrecuperables ,no mejoran la gestión pública y ponen sus cargos en dirección al interés general?. Y todo esto no tardará en suceder.

    Responder
  7. Daniel Iborra Fort
    Daniel Iborra Fort Dice:

    En cuanto a lo de que no es de fiar, El País ( 1-10-16 ) definió a Sánchez en su editorial ”Salvar al PSOE” .“El cese inevitable y legítimo de Pedro Sánchez es la única salida para el partido”. “La salida del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.. es imprescindible…. Sánchez ha resultado no ser un dirigente cabal, sino un insensato sin escrúpulos que no duda en destruir el partido que con tanto desacierto ha dirigido antes que reconocer su enorme fracaso.
    Hemos sabido que Sánchez ha mentido sin escrúpulo a sus compañeros. Hemos comprobado que sus oscilaciones a derecha e izquierda ocurrían únicamente en función de sus intereses personales, no de sus valores ni su ideología, bastante desconocidos ambos”
    Este editorial histórico definía a Sánchez: mentiroso, insensato sin escrúpulos, fracasado, desacertado…El socialismo democrático ya adivinó lo que pasaría con la dirección de Sánchez y el tiempo les ha dado la razón. Tiene más futuro con ellos el PSOE que con Sánchez .
    Y en cuanto a la falta de calidad democrática , Sánchez y sus socios, tienen un proyecto autoritario que aleja España de la UE , y con la ayuda de medios dependientes ( antes socialdemócratas y hoy más cerca del Grupo de Puebla) están descalificando a los demócratas que se oponen a ello.
    R Arias Salgado“ Zapatero modela un PSOE no europeo, con el horizonte de un socialismo que gana todas las elecciones sucesivamente, en el ejercicio de su hegemonía y del abuso de poder…Toda la estrategia de Zapatero y de Sánchez es evitar la alternancia del poder “
    Tamames:“ Sobre los socios de Sánchez, “ en el fondo lo que quieren es mandar. Quieren mandar empobreciendo el país. Y una vez que lo empobrecen, con una red de mecanismos de clientelismo, controlar el país de una forma definitiva. ¿Cuál es el efecto de Podemos en el Gobierno? Pues sencillamente más subsidios que son necesarios en parte, pero no para todos, porque la gente entonces deja de trabajar.. ellos lo que quieren es cargarse el sistema. Lo ha dicho el jefe de Bildu “Venimos a Madrid a cargarnos el régimen “

    Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *