Algunas reflexiones sobre los pobres resultados del informe Pisa

A principios de diciembre de 2023 nos enterábamos por la prensa de los nefastos resultados que España había obtenido en los exámenes de PISA correspondientes al año 2022, evaluación que lleva a cabo la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE cada tres años desde el 2000.  Se evalúan los conocimientos de los niños de 15 años en más de 80 países, en las áreas de matemáticas, comprensión lectora y ciencias. Aunque no solo España  ha obtenido malos resultados, ello no es consuelo, aunque sí parece serlo para el secretario de Estado de Educación que, al parecer, dijo, literalmente, que “mal de muchos consuelo de tontos”.  (El mundo, 13 de diciembre de 2023. Tribuna de Educación. Montserrat Gomendio). Seguiremos a Gomendio en algunos puntos de este post.

El bajón ha sido considerable respecto a los resultados obtenidos en el ciclo anterior, pero hay que advertir que, aunque lógicamente para los nacionales se hace una media entre todos los participantes, los resultados están desagregados por Comunidades Autónomas (CCAA) y las diferencias entre éstas son notables, tanto que llevan a una serie profunda de reflexiones e hipótesis, que trataremos de esbozar en este post. Por dar un solo dato: los alumnos catalanes son los que más puntos pierden en matemáticas (21) desde el informe de 2018 y 24 puntos desde el de 2012. Le siguen Navarra y País Vasco con 23.

Antes de adentrarnos en los resultados por CCAA, diremos que el retraso en todos los países de la OCDE en líneas generales ha sido de 9 meses en matemáticas y 6 en comprensión lectora, lo cual es bastante desastroso (y corresponde más o menos a un curso completo), y que en España la caída ha sido menor que en otros países de dicha organización, siendo los mejores los países del este asiático (Singapur, Japón, Corea del Sur) más Qatar y Perú. Finlandia, que era el modelo a seguir durante las dos últimas décadas, ha bajado muchísimo, así como también Francia que, inmediatamente, ha tomado determinadas medidas correctoras para el curso próximo, bajo la batuta del diligente ministro G. Attal, hoy primer ministro del Gobierno francés.

Por otra parte, la Generalitat de Cataluña, obviamente preocupada por estos datos, ha dejado en manos de un grupo de trabajo de 16 expertos la reforma de su sistema educativo, pero prescinde de los pedagogos. (El Confidencial, 19, 12, 2023, Marcos Lamelas). Obviamente no se ha hecho esperar la respuesta de este colectivo: “El Colegio de Pedagogos denuncia su exclusión del grupo de expertos de la Generalitat para arreglar la educación en Cataluña”. (Crónica global/El español)

Se ha intentado culpar en España, al menos en parte, de estos resultados a los meses del año 2020 perdidos por la pandemia, pero hay que recordar que fue de los países donde el recorte temporal de clases fue menor. Sin embargo, hay que tener en cuenta que nuestros profesores no estaban bien preparados para clases a distancia o digitales, y ese sí pudo ser un factor influyente.

Lo gobiernos socialistas tienen, de siempre, una cierta animadversión por las evaluaciones llevadas a cabo sobre los conocimientos de los alumnos, pues consideran  que las evaluaciones tienen resabios franquistas(recordemos las reválidas de 4º y de 6º, que ponían a cada uno en su sitio), además de generar estrés innecesariamente en los alumnos y establecer diferencias entre ellos.  Por tanto ninguna evaluación se llevó a cabo sistemáticamente después de la pandemia, y se desconocen con precisión las pérdidas atribuidas a esta causa.

Volviendo al tema de los resultados diferenciales entre  las CCAA, en ocho de ellas no ha habido cambios significativos respecto a 2012 (siendo la mejor Castilla y León), pero tres se han desmoronado, y “han tirado” de la media hacia abajo: son País Vasco, Cataluña y Navarra[1].  Sin pretender entrar en el tema de las políticas identitarias y, por tanto, en el de la inmersión lingüística, está claro que este ha sido uno de los factores determinantes de los pobres resultados en estas CCAA que, para colmo, en algunos casos son  las que tienen el mayor poder adquisitivo del Estado español y obvias ventajas fiscales. En un principio, de una manera un tanto osada,  la Consejera de Educación de Cataluña lo atribuyó al número de emigrantes, pero una vez comprobado con los datos que esto no era cierto, se atribuyó al factor pobreza, entre otros.

Por otra parte la disyuntiva teórica y metodológica entre mejorar el estado anímico y psicológico de los estudiantes o su rendimiento académico mediante un esfuerzo continuado (en la cual el Gobierno actual y el anterior han tomado partido por la primera, en una línea pedagogizante), hace un flaco favor a nuestros alumnos. Se está priorizando, quizá de manera algo demagógica, el igualitarismo – ¿la equidad?- sobre el mérito y la excelencia. Como muestra de ello citaremos, siguiendo un artículo del periódico El Debate del 4/01/24, de R. Marbán, que hay un dato en los resultados de PISA  “que ni la OCDE se atreve a explicar: España se queda sin alumnos excelentes. Los estudiantes que alcanzan la excelencia en nuestro país empiezan a ser una rara avis, pero los autores del trabajo no se arriesgan a poner en la picota al modelo que prioriza las competencias sobre los conocimientos. Es el caso del bajísimo número de alumnos excelentes que tiene España. Solo un 5 %, lejos de la media de la OCDE (7 %) y la Unión Europea (6 %). Japón, por ejemplo, tiene el 16 %.”

En relación al bajo rendimiento en matemáticas,  y no solo de los niños de 15 años, la interpretación es más compleja, pues existen multitud de hipótesis e interpretaciones, siendo una de las principales  la adecuación y calidad del docente de esta materia, es decir el profesor de matemáticas. En enseñanza primaria son maestros o profesores de Educación básica, sin un conocimiento suficiente de la materia que enseñan, siendo esta etapa imprescindible para la adquisición de una buena base. Debería ser impartida por graduados en Matemáticas. De lo contrario entrarán en la enseñanza secundaria ya lastrados por una falta de conocimientos y animadversión  hacia esta asignatura.

Desde que los graduados, antes  licenciados, en matemáticas consiguen trabajos muy bien remunerados fuera de la enseñanza (hay un 100% de empleabilidad), empieza a haber dificultades para contratarlos para estos dos niveles educativos. A menudo se quedan muchas plazas vacantes en las oposiciones. Según el diario El País  de 27 de junio de 2020, en su suplemento de Ciencia y Tecnología, Oda a las Matemáticas, de Ana Camarero –  en el que se hace referencia a los resultados en matemáticas de PISA 2018, y se analizan pormenorizadamente sus posibles causas -, el citado es uno de los principales problemas: la falta de un profesorado bien formado. A ello hacen referencia en dicho artículo distintos catedráticos de matemáticas de universidades de Madrid y Barcelona.  De todas maneras no es nada nuevo que  la calidad docente es un factor básico en el rendimiento de los alumnos y eso en cualquier ámbito. 

Además, y siguiendo ese artículo de Ana Camarero (El País  de 27 de junio de 2020, suplemento de Ciencia y Tecnología, Oda a las Matemáticas),  en relación a la metodología de esta asignatura, al parecer hay una excesiva cantidad de tópicos, se memorizan los procedimientos, no hay suficiente carga de razonamiento matemático y no se explica suficientemente la aplicabilidad de las mismas.

Las posibles causas de esta  debacle parecen ser múltiples y no es fácil interpretar por separado cada uno de los factores que  han afectado a estos pobres, descorazonadores y, para algunos, catastróficos, resultados. Enumeraremos, sin ánimo de exhaustividad y sin un ordenamiento prioritario  sino solo de manera descriptiva, los factores que se han ido citando (algunos muy bien argumentados, otros a la  defensiva, algunos de tipo social, otros psicológicos,  metodológicos y hasta biológicos) desde que vieron la luz estos resultados de Pisa 2022.

  • Efecto de los meses sin escolaridad presencial por la pandemia.
  • Escasa formación de los docentes, sobre todo en matemáticas.
  • Metodologías poco exigentes con un trabajo y esfuerzo personal por parte del alumno.
  • Minusvaloración de la importancia que la memoria (y otros procesos cognitivos) juega en el proceso de aprendizaje y consolidación de los conocimientos.
  • Factores de inmigración.
  • Factores de pobreza de las familias.
  • Impacto de los medios digitales en la enseñanza.
  • Bilingüismo mal orientado (en algunas CCAA).
  • Inmersión lingüística forzada sin respeto por la lengua materna.
  • Cambios continuos en el currículo educativo con cada cambio político.
  • Influencia excesiva de los aspectos pedagógicos en detrimento de los contenidos y de la metodología.

Por otra parte, y como nota adicional de PISA, parece ser – lo cual no es nada extraño – que los alumnos nacidos en el mes de diciembre repiten hasta un 44% más que los nacidos en el mes de Enero, lo cual indicaría – como cualquier docente sabe – que la diferencia de edad en ciertos niveles educativos, es decisiva. Gregorio Luri, en El Diario de Navarra del 07/01,2024, añade algo nuevo a todo lo anterior, a saber, las grandes diferencias que se están pudiendo comprobar entre los resultados de la privada y concertada y los de los centros públicos, al menos en lo que se refiere a Navarra.

Para concluir este post diremos que, a la hora de enviarlo a la redacción, se da la noticia de que el presidente del Gobierno ha decidido (y así lo ha comunicado en un mitin en Galicia, es decir en plena campaña electoral) que se hace eco de los malos resultados de Pisa y promete invertir en los próximos años 500.000.000 de euros para reforzar las matemáticas y la comprensión lectora  desde 3º de primaria y hasta 4º de la ESO. Aunque por ser tan reciente aún no se sabe nada de su implementación (complicada por la escasez ya citada de profesores de matemáticas, pues al parecer las bolsas de profesorado están a cero), sí se ha especificado que será fuera de las horas lectivas. Sea bienvenida esta noticia, por otra parte oportunista,  ya que los franceses lo habían anunciado hace al menos un mes y en muy parecidos términos a los que ahora lo hace Pedro Sánchez.

Acabamos con una pregunta: ¿nadie en este país en el mundo de la enseñanza se había apercibido de la nefasta situación en estas dos áreas de conocimiento?

[1] Para el análisis detenido de los datos tanto por materias como por CCAA cfr.

https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20231205/catastrofe-catalunya-pisa-perdida-competencia-matematicas-ciencias-lectura-95466565

 

2 comentarios
  1. Alfonso
    Alfonso Dice:

    Al hilo de este artículo, traigo algunos extractos del informe de la Real Academia Española, de noviembre de 2023, que lleva por título “La enseñanza de la lengua y la literatura en España, con especial atención al uso, el conocimiento y el aprendizaje del español”.

    Cito:
    “Las considerables dificultades que los alumnos muestran en la lectura es un dato objetivo que ha sido confirmado en las evaluaciones de los informes PISA, entre otras fuentes. De hecho, el informe PISA de 2018 ofrecía peores datos que el informe PISA de 2015 en lo relativo a la comprensión lectora de los estudiantes españoles. Es muy probable que al menos una parte de ese déficit constituya una herencia que los alum-nos de ESO y Bachillerato arrastran desde la Enseñanza Primaria, lo que lleva a la necesidad de reconsiderar la forma en que se aborda en esta la llamada lectoescritura. Son muy numerosos los docentes (de varias comunidades autónomas) que atestiguan una y otra vez la gran dificultad que sus estudiantes de Secundaria y Bachillerato experimentan para comprender los textos, sin excluir los discursos que no son especialmente complejos.

    Son apreciables, asimismo, las deficiencias observadas entre los alumnos en la redacción de textos, un déficit que se detecta también en la expresión oral. Muchos estudiantes muestran una considerable pobreza léxica, que se extiende de la ESO al Bachillerato y que no mejora sustancialmente en la universidad.

    Son asimismo destacables las deficiencias observadas en el alumnado en lo relativo a la narración, la descripción y la argumentación, en particular en el razonamiento articulado, el encadenamiento de ideas o la exposición ordenada de los factores concurrentes en alguna exposición.”.

    Termino señalando que el informe incide de una forma particularmente viva en la necesidad de la formación de los profesores en la disciplina que imparten, donde también parece ser que existen déficits debido al enfoque pedagógico basado en competencias, que no debería excluir la adquisición de conocimientos.

    Un cordial saludo.

  2. Herminia Peraita
    Herminia Peraita Dice:

    Alfonso, no puedo estar más de acuerdo con la cita de la RAE que usted, muy oportunamente, trae a colación. Creo que en esa cita está dicho todo o casi todo, respecto a la comprensión lectora de nuestros estudiantes. Esperemos a ver si la leen los que tienen que leerla.
    Muchas gracias

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